Beca de AFS Programas Interculturales Sin TACC.
El día que mi abuela leyó en un periódico de Bahía Blanca que AFS otorgaba una beca a un estudiante celíaco para hacer un intercambio a Holanda, yo dije "en esta me anoto, si en una de esas llego a ganar, después puedo decir que no". Eso lo dije sin saber de qué se trataba y sin saber qué era AFS. Ellos sí saben de estas cosas y para fomentar la diversidad de sus participantes es que otorgaron una Beca Institucional a la Asociación Celíaca Argentina para que un miembro joven tuviera la oportunidad de vivir un aprendizaje intercultural.
Después, tras pasar por un proceso de selección a nivel nacional, me llegó la sorprendente noticia de que había ganado y ahora sí era el momento de tomar una segunda y definitiva decisión. Tenía que dejar a mi familia, amigos y toda una vida en un pueblo muy chiquito de Argentina en donde mi futuro no sería muy promisorio. Además el hecho de ser celíaco y tener que hacer la dieta y a veces explicarme en otro idioma que nunca había escuchado hablar era todo un desafio para mí.
Ahora a casi tres meses y medio de estar en Holanda inmerso en esta gran aventura, puedo decir que desde el momento que tomé el primer vuelo en avión de mi vida y solo "sin papá o mamá" que te ayuden, AFS me abrió las puertas al mundo. Porque una experiencia de esta magnitud que me esta permitiendo aprender y entender otra cultura e idioma al mismo tiempo me ayuda a valorar todo lo que dejé en mi país.
Holanda es un país muy tolerante en donde cualquier persona es bienvenida y puede tener acceso a un trabajo o estudio. Al mismo tiempo estoy aprendiendo a ser más abierto y relacionarme con las persona sin importar cómo me parezcan.Mucha gente me decía que las personas en Holanda son muy frías y que sería difícil relacionarme pero les puedo contar que voy al cine con mis amigos del colegio, salgo a tomar algo con mis amigos de fútbol o con mi papá anfitrión y puedo reirme y compartir de la misma manera que lo hacía en Argentina.
Tengo buena relación con mi familia. Son muy alegres, me invitan a todo cumpleaño o evento familiar y me siento muy cómodo con ellos. Me hacen parte de sus vidas.
El colegio es enorme y tiene muchas comodidades que facilita y hace que el estudio sea más dinámico.
El sistema educativo tiene tres diferentes niveles optativos (VWO) educación pre-universitaria (6años, edad 12-18). (HAVO) educación general secundaria (5 años, edad 12-17). (VMBO) educación pre-vocacional secundaria (4 años, edad 12-16).
He recorrido bastante mi ciudad, Edhoven, en bicicleta con un grupo de amigos. Por cierto todo esta muy cuidado y ordenado, los ciclistas tenemos una vereda propia para andar en la que vamos todos en fila llueve, truene, garúe o haga sol.
Como adolescente celíaco no noto ninguna diferencia importante con la vida que llevaba en Argentina. Tengo que cuidarme igual en la dieta y evitar alimentos que incluyan trigo, avena, cebada o centeno (o sea que tengo que comer Sin T.A.C.C.). Cuando voy al colegio o hago algún viaje con amigos me llevo mi viandita como lo hacía en mi país o si voy a una casa a comer como invitado me preparan algo para mí, son muy gentiles en esto. Como las harinas para el tipo de pan que debo comer eran muy caras, AFS Holanda contribuye a solventarla, por lo que les estoy muy agradecidos. O sea que tenemos el mismo problema que en Argentina: los alimentos para celíacos son más caros y si hay más de un miembro en la familia con esta predisposición se hace muy difícil. Muchos alimentos los puedo comprar en el supermercado, que tienen una variedad más grande que en Argentina, pero si quiero algo más específico o elaborado tengo que ir algún lugar especial, como las de venta de artículos dietéticos. La información sobre la celiaquia a mi parecer es como en Argentina, hay gente que sabe del tema y gente que no. Eso sí un celíaco puede circular normalmente por Holanda sin tener que preveer su alimento antes de salir de su casa. Algo encontrará en el camino.
Está de más decir que cualquier estudiante que se interese aunque sea tímidamente por hacer un intercambio cultural no dude en hacerlo, en perseguir su sueño, ya que de lograrlo te ayuda a crecer como persona al sumergirte en una cultura diferente a la propia. Ganás en conocimientos que quedarán siempre en vos y nunca nadie te lo podrá quitar.
Tomás Cruciani - Junio de 2004
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