Autorizo a la Sra. Alejandra Moy Peña de Cabo a reproducir mi testimonio de vida, ya que en nuestra familia es muy querida, para que le sirva de ejemplo en la vida de todo y a toda persona con diferentes enfermedades y dificultades.
Mi nombre es Ercilla Isabel Morales, de la Ciudad de Centenario, y el padre de mis hijos Antonio Norberto Grandoli, y nos separamos en el 2000. Me dejó sola con mis hijos y comienzo el sufrimiento más grande de mi vida. Mi primer hijo celíaco, nació en el 91, su nombre Edgardo Alé, el embarazo fue complicado, yo sufría y, soy actualmente, Hipertensa y con epilepsia. Alé nació con parálisis cerebral emitrofia derecha, y en el hospital italiano lo declararon celíaco, recién caminó a los 6 años, para esto en el Municipio de la localidad nos daban mercadería, se llamaba Plan Nutricia, después Alé tuvo una recaida y pasamos un momento muy amargos. Me entero que estoy embarazada y nació Ercilla Ayelén y a los 8 meses empezó con colitis y no le encontraban nada bueno, yo le dije al doctor Fernando Muglia si le podía hacer el análisis del sudor y cuando recibimos la llamada del Dr. Ronis ( Hospital Regional de Nqn) me dicen que es celíaca, y bueno, ya tenía experiencia con mi Alé ,superé lo de la nena y me quedé embarazada de Antonio Alí que nació a los 4 años ,pero con él fue diferente porque yo trabajaba en las reuniones que organizaban los políticos. Junto a otras mamás de hijos celíacos pedimos una audiencia con el Intendente Adrián Fernández, y sus representantes nos dijeron que nos iban a dar una ayuda alimentaria. El Intendente prometió que aunque el gobierno cambie no nos iban a sacar nuestra ayuda de alimentos. Junto a la filial de Acela de Neuquén , en ese momento estaba Alejandra y se puso contenta por lo que habíamos logrado ,nos reunimos varias veces en Centenario para formar el grupo U.C.C. Unión de Celíacos de Centenario.
Después nació mi hijo, Antonio Alí, a raíz de fiebre y convulsiones, le hicieron los análisis de celíaco que dieron positivo, yo ya no quería tener más hijos, me quise operar pero estaba nuevamente embarazada y tuve a Manuel Arturo, que también es celíaco.
Luego tuve distintas operaciones, de intestino, de cáncer de pulmón. La vida se me hace muy difícil, me cuesta terminar mi casa.
Pero estoy contenta, porque se que hice algo para los celíacos y tengo fuerzas gracias a mis hijos que están hermosos y les digo que no pierdan la esperanza , nunca jamás, sólo den gracias a Dios cada día que se levanten porque están vivos, y cuenten todos los recuerdos lindos, y los amargos déjenlos atrás. Sólo Dios da recompensa, es lo que le puedo dejar para que me recuerden.
Soy mamá de 5 hijos, Damián es el único que no es celíaco, y es el mayor de todos.
A veces quisiera que cambie todo. Que la vida fuera más predecible en la que hubiera menos misterio y no tanta angustia. Quisiera saber cuanto va a durar nuestra existencia , que va a pasar con nuestra alma que llevamos dentro , a veces quisiera tener la certeza si nuestros mas cercanos afectos van a estar siempre al lado nuestro , le pido a Dios que no termine mi vida sin ver a mis hijos y nietos jugar. A veces doy gracias a Dios por todo lo que me mostró.
|